jueves, 30 de junio de 2011

El cambio en las organizaciones sanitarias(I): entre la realidad y la ficción

Las organizaciones sanitarias parecen estar en una permanente necesidad de cambios. A decir verdad, más que a una crisis transitoria el sistema de salud se enfrenta a una crisis crónica, que forma parte ya de su cultura.

Los objetivos que se persiguen y las medidas que se proponen se pueden encontrar en múltiples fuentes. En general, son coincidentes esencialmente, aunque puedan diferir en algunos matices importantes. El actual modelo sanitario requiere transformaciones si se quiere garantizar su supervivencia y también los valores esenciales, relacionados con la calidad y equidad.

 Pero si se conoce suficientemente el "qué, es menos conocido el "cómo". La forma de conducir el cambio y de implantar innovaciones en nuestro sistema de salud parece formar parte del libro de estilo del gestor de turno o queda en un segundo término, como si una vez definidas las líneas de reforma el resto viniera por añadidura.

La historia de las reformas en nuestras organizaciones, por el contrario, pone de manifiesto los errores cometidos, más allá de la bondad de las medidas.  Proyectos que se ponen en marcha y no se evalúan y que, con el tiempo, acaban extinguiéndose siendo sustituídos por otros. Medidas que, tras años en un estado de latencia, reaparecen en el primer plano de la actualidad (algunas propuestas relacionadas con la Salud Comunitaria podrían encontrarse en este bloque).


Pero el error más común obedece a los estereotipos de los expertos, que diseñan las propuestas sin tener en cuenta la complejidad de la organización y no son capaces de entender la totalidad de la organización: consideran que "reparando" alguna de las partes de la organización se resuelve el problema de fondo. Tienden a apreciar únicamente los aspectos "visibles" de la organización (las normas, los procedimientos, los objetivos..) y no alcanzan a comprender los procesos internos, los valores, los significados, los conflictos, que lejos de mostrar homogeneidad ponen de manifiesto una diversidad de subculturas.



Cuesta comprender que la crisis no es un problema coyuntural ni transitorio, sino estructural, alimentado por la propia lógica del sistema. Cuesta comprender, incluso para los expertos, que las organizaciones  en realidad "traducen" las nuevas exigencias sociales, los nuevos retos, los nuevos entornos, adaptándolas a sus propios códigos y a su propia racionalidad. No se acaba de entender que la causa de la crisis no es externa (aunque pueda ser desencadenada por factores externos) ni las medidas de reforma pueden ser diseñadas e implantadas "desde fuera" de la organización.



Con este bagaje, no es extraño observar que el funcionamiento de la organización y el comportamiento de los profesionales, por una parte, y las medidas de reforma anunciadas, por otra, tiendan a seguir caminos diferentes.

Es como si la realidad en la organización poco tuviera que ver con las reformas (que parecen sobrevivir, y a veces multiplicarse, en un mundo de ficción).












lunes, 20 de junio de 2011

La cuadratura del círculo en sanidad

Se denomina cuadratura del círculo al problema matemático, irresoluble en geometría, consistente en hallar —con sólo regla y compás— un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo dado.


La resolución de este problema trató de abordarse repetidas veces, sin éxito, desde la antigüedad clásica hasta el siglo XIX.

Llama la atención el elevado número de personas que, durante siglos, se ocuparon de este problema, hasta que, en 1882, el matemático alemán Ferdinand Lindemann probó que el problema es irresoluble. 


Lo curioso de esta historia es que Lindemann llegó a esta demostración probando que π es un número trascendente y que, traducido a términos no matemáticos, pone de manifiesto que las herramientas clásicas (en este caso los números algebraicos) tienen un límite y que con ellas hay problemas que definitivamente son irresolubles.


La historia además nos enseña otro fenómeno: la insistencia en afrontar los problemas con la misma metodología a lo largo de los siglos.


La similitud con las "reformas" de los sistemas sanitarios es sorprendente: los informes, debates y recomendaciones insisten en la misma línea de pensamiento. Alcanzar así una verdadera mejora del conjunto del sistema resulta ser una empresa casi imposible, como el problema de la cuadratura del círculo.


Definir el problema en términos de un exceso de demanda, una oferta rígida y poco flexible, unos presupuestos limitados y unas medidas que se agotan en la introducción de posibles fórmulas de "copago" o en recortes en prestaciones, es visualizar la superficie sin comprender los verdaderos problemas de fondo, que afectan al conjunto del sistema, a su cultura, a los patrones de comportamiento, a las relaciones entre los pacientes y los profesionales. La necesidad de medidas "urgentes" no debería hacer olvidar la necesidad de transformar el sistema: a veces, las cosas parecen mejorar transitoriamente hasta que definitivamente empeoran incluso más que antes de tomar las medidas.


Se necesitan nuevas formas de pensar para comprender el sistema: se necesita un Lindemann que, definitivamente, demuestre que, con el pensamiento lineal, sólo se pueden esperar mejoras transitorias, en el mejor de los casos. Nos encontramos en un verdadero círculo vicioso en el que la oferta y la demanda,  la medicina integral y la superespecialización, la innovación, la productividad, etc se realimentan entre sí alejándose cada vez más del equilibrio y  avanzando en terrenos cada vez más impredecibles.


Afortunadamente, son cada vez más frecuentes las aproximaciones globales, sistémicas, en base al pensamiento complejo,  la necesidad de un cambio cultural, de construir nuevos valores y por tanto nuevos objetivos compartidos,  la interdisciplinariedad, la creatividad, ...Un ejemplo es el que ofrece Muir Gray en La tercera revolución en la salud. Como apunta Muir Gray el cambio cultural se produce tratando de modificar el pensamiento de la organización y mediante el empoderamiento de las personas para que encuentren sus propias soluciones. También se apunta que si el siglo 20 fue el siglo del hospital y de la burocracia, el siglo 21 lo es del sistema y las redes. 





martes, 7 de junio de 2011

Comunidades de práctica para profesionales

Las Comunidades de Práctica (CP) están integradas por personas que se comprometen en un proceso colectivo de aprendizaje en el marco de un “dominio” o área de interés.

    Una CP viene definida por tres elementos: 
  • 1-El Area de Interés: Una comunidad de práctica no es un club de amigos  Pertenecer a esa CP implica un compromiso con un área de interés o dominio concreto 
  •  2- La Comunidad: La CP se organiza alrededor de la interacción y el aprendizaje compartido.
  • 3- La Práctica:Una CP no es tan solo una comunidad de interés, sino que los miembros de una CP son profesionales, comparten experiencias, herramientas, formas de abordaje de determinados problemas en una práctica compartida. 
El intercambio de conocimiento, de experiencias, métodos e innovaciones ha roto definitivamente los moldes tradicionales. La gestión del conocimiento adquiere una nueva dimensión.

La diversidad de Comunidades en el sector salud es abrumadura y de ahí su complejidad, pero en ellas está el futuro del aprendizaje: los métodos tradicionales seguirán, obviamente, teniendo presencia importante, pero cada vez es más necesario apuntarse a las nuevas formas de aprender y compartir en la red.

. Algunos enlaces de interés se adjuntan en este post, pero la búsqueda personal se hace necesaria si quieres estar al día. Recuerda que de esta forma puedes contactar con personas que comparten tus ilusiones, ambiciones, preocupaciones, que te ayudarán a encontrar lo que buscas, que te enseñarán a tener una visión global de los problemas de las salud, desde diferentes perspectivas, que colaborarán contigo en encontrar nuevas formas de abordar los temas que te preocupan, tanto si son los del dia a dia como si se refieren a nuevas estrategias y modelos, depende de cuáles sean tus intereses. Notarás, al poco tiempo, que todo esto es real.

Lo primero que aprenderás es que no hay soluciones fáciles a problemas complejos y también a dilucidar y comprender la verdadera información en un mundo heterogéneo, pero deberás seguir insistiendo si quieres dar el paso de interaccionar y contactar con tu comunidad, que seguro que encuentras.

Cambia el chip: si sigues por el mismo camino es muy posible que acabes en el mismo sitio....


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