lunes, 22 de febrero de 2016

Todo Cambia


                                                                                  


Hace casi 25 años Benito Arruñada comentaba la potencialidad de cambio de lo que se conoció como el Informe Abril, posiblemente una de las propuestas más completas de cambio del sistema de salud, inspirada en la reforma británica. El informe sentenciaba en sus conclusiones:  

"........ Para bien o para mal, los cambios más de fondo habrán de esperar a un mayor deterioro. La opinión pública es conservadora y contraria a las recomendaciones más sustanciales en este terreno. La imaginación política del país parece atenazada por un telón de acero mental. ....." Sanidad pública: la reforma imposible Benito Arruñada (Revista de Economía, núm. 11, 1991, 73-79).


Se trata de unos comentarios que parecen escritos ayer, pero lo que sorprende no es la falta de implantación de medidas que no están planteadas para resolver problemas técnicos sino que más bien persiguen un cambio adaptativo. Los sistemas de salud, como los problemas sociales en general, reclaman soluciones que no serán el resultado de un plan previsto o de un informe de un grupo de expertos, los cuales, en el mejor de los casos no son más que estimaciones aproximadas sobre un futuro incierto. De hecho, las soluciones emergerán, probablemente al margen de los líderes formales, y serán el resultado de la acción polivalente de grupos y colectivos o directamente de profesionales sanitarios (y sociales) a diferentes niveles de la organización.

Lo cierto es que, a día de hoy, tras 25 años, nos encontramos ante propuestas que recuerdan, en algunos casos, las contenidas en el citado Informe y que sólo consiguieron, en su momento, atizar un debate necesario con escasos logros en la realidad. 

El cambio adaptativo no es cosa de unos pocos ni discurre sin más a través de órdenes, normas o instrucciones. Tampoco se trata de cambiar muchas cosas para que, en el fondo, todo siga igual, sino más bien al contrario: cambiar un poco para que todo cambie. 

Plantear cambios en la gestión conjunta, por parte social y sanitaria, de las residencias de carácter social o introducir pequeñas innovaciones en la gestión de la demanda en centros de salud (consultas mediante correo electrónico o por teléfono), pueden ser cambios aparentemente insignificantes pero con un enorme potencial de futuro. 

No hay nada mejor para desarrollar las nuevas formas de liderazgo, alejadas de las tradicionales fórmulas gerenciales o jerárquicas, que comprender el cambio social que se está produciendo y captar adecuadamente cómo incide en el sector sanitario. Saber apreciar los cambios que están emergiendo en los pacientes, en la tecnología, en la estructura y composición de los profesionales, etc. es la mejor forma de comprender, colaborar y gestionar el cambio.

Se trata de visualizar y encauzar las reacciones locales al cambio social que acabarán concretándose en nuevas realidades.

Nos encontramos en un nuevo tiempo, que nos exige fórmulas y paradigmas diferentes. Como reza el estribillo de la famosa canción de los Celtas Cortos "Todo Cambia": "y así como todo cambia que yo cambie no es extraño" 


  



Cambia lo superficial,  
cambia también lo profundo, cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo 

Cambia el clima con los años,cambia el pastor su rebaño,y así como todo cambia, 

que yo cambie no es extraño


Cambia el mas fino brillante, de mano en mano su brillo, cambia el nido el pajarillo,cambia el sentir un amante, Cambia el rumbo el caminante, aunque esto le cause daño,y así como todo cambia, 

que yo cambie no es extraño 





......



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada